Friday, March 29, 2013

Las mujeres que se quedan en casa son vagas. De grande quiero ser como ellas

-y luego añadió- volverme a dormir cuando se vayan los hijos a la escuela, ir al gimnasio, ver telenovelas...

Definitivamente, ella y yo no pensábamos en el mismo tipo de mujer. Si lo hiciéramos, entonces a ella habría que leerla así: Las mujeres que ponen su corazón en el hogar son admirables. Cuando tenga mis hijos, no seré capaz de ser como ellas. Y aquí sigue la explicación:

- Cuando esta mujer decía las mujeres que se quedan en casa…, me parece que en realidad quiso decir, las mujeres que ponen su corazón en el hogar. Quedarse en casa es entregarse al hogar, dejar de lado los planes profesionales, la independencia económica, ser el sostén espiritual del hogar y el guardián que provee los mejores cuidados a esos pequeños que lo necesitan. Estas mujeres son además menos fuerte de lo que se cree, si bien son la fuente de cuidados para los hijos, esta misma mujer se transforma en un ser indefenso, su independencia y su vida quedan supeditadas en gran medida al marido. En muchos casos, esa independencia no se recobra cuando los hijos crecen. Y si el marido no tiene un corazón noble, a la larga dejará de apreciar el trabajo que ella realiza en la casa.
- Cuando esta mujer decía …son vagas, creo que en realidad quiso decir, son admirables. Quedarse en casa es una decisión de mujeres nobles, sólo de aquellas que tienen un corazón tan puro, que son capaces de dejar de lado aquello que la sociedad valora. La reintegración de la mujer a la vida laboral es más difícil de lo que se cree y al quedarse en casa, ellas saben la cuesta arriba que les espera. Un tonto decía: cuando la mujer sale del mercado laboral, se desactualiza; pero lo que este tonto ignoró es que la actualización se gana en muy poco tiempo, en la gran mayoría de los trabajos se aprende en el camino. El mercado te mide por los años de experiencia, no le interesa ni siquiera saber porqué se dejó de trabajar, si fue por una causa noble o por enfermedad… pero éste es el mundo que enfrenta la mujer que se queda en casa.
- Cuando esta mujer decía De grande…, creo que en realidad quiso decir, cuando deje de pensar en mí, empiece a darme cuenta que deseo dar amor y decida ser madre, porque grande hace rato que lo es.
- Y finalmente, cuando esta mujer decía …quiero ser como ellas, en realidad quiso decir, no seré capaz de ser nunca como ellas. Y claro, cómo ha de serlo, no es fácil tener un corazón noble y dejarlo todo por amor.

Yo no veo con facilidad cómo una persona que lo deja todo por la familia, puede ser llamada vaga. Acaso no es mejor, conseguirse uno de esos trabajos fáciles, dejar que a los hijos los críe la escuela, que el marido pague todo porque claro gana más dinero y con el dinero propio ir al spa, ver a las amigas, divertirse, etc. (al final de cuentas, el marido y los hijos deberán comprender que se necesita descansar de la rutina semanal, ¿no?).

No comments:

Post a Comment